Evaluación del desempeño por Competencias
Sabemos que desde que una persona contrata a otra, el trabajo que ella realiza es mensurable, analizable, comparable, medible y evaluable. La evaluación del desempeño laboral es un conjunto de técnicas aplicadas para mensurar la actividad que desarrolla una persona en un cargo respecto de una norma, estándar, performance preestablecida.
Su aplicación en forma sistemática, conforma una herramienta fundamental para la administración y desarrollo del Capital Humano en la organización competitiva. (De competer, no competir)
El entorno cultural y comprensión de la aplicación de la Evaluación del desempeño incide directamente sobre los resultados, y éstos, en las decisiones y acciones que se recomiendan para el mejoramiento de nuestros colaboradores. Es conveniente que toda Empresa elija algunos de los tantos métodos que existen para medir el potencial humano en el trabajo, acorde con su modelo de gestión.
Desde este espacio de reflexión, les sugerimos -si aun no lo han decidido o bien desean cambiarlo- que hagan foco en el modelo de gestión integrada por competencias.
Les aseguramos un éxito absoluto en v/decisiones, pues ser socio estratégico de la empresa, agente de cambio y comprometido en la gestión y desarrollo de todos y cada uno de sus integrantes, no puede sino conducirnos al mejor desarrollo del capital humano que poseemos.
Lo que apreciamos se precia. El simple y poderoso acto de apreciar expande la manera en que sentimos lo que vivimos. Es así con todo: cuando un maestro aprecia las calidades de un alumno, éste se desarrolla como nunca; cuando uno siente orgullo por su trabajo, la excelencia va de la mano; cuando las personas aprecian un barrio, las casas aumentan su valor. Así sucede con el gerenciamiento por competencias: dirigir nuestra atención hacia el “debe hacer”, nos potencia y nos transforma en quiénes somos y en lo que podemos llegar a ser.
Un simple gráfico nos ilustra acerca de las competencias.

“¡Yo quiero resultados!” dirán ustedes. .. Pero los resultados residen en las relaciones personales, el conocimiento y las prácticas que los posibilitan, con capacidades / competencias determinadas. ¿Quieren resultados? Prestemos atención a los medios, no tanto a los objetivos. Más a las competencias de nuestra gestión, que en los fines mismos.
Hasta la proxima !