El nuevo paradigma personal: la Confianza y el trabajo en equipo
Nos encontramos en la era del trabajador del conocimiento y esta requiere un paradigma diferente al de la era industrial. Esta nueva concepción entiende que el ser humano no sólo es Cuerpo y Mente (viejo paradigma), sino también, Corazón (o emoción) y Espíritu.
El nuevo paradigma, nos acerca una solución a los problemas generados en el modelo de la era industrial, basado en el mando y el control, y en el miedo como emocionalidad de base. En este aspecto disiento con el algunos entrenadores de recursos humanos que sostienen que el miedo es bueno, pues nos mantiene alerta.
La mayoría de las relaciones humanas operan bajo relaciones de confianza.
La confianza es un juicio que se construye, y puede crecer o decrecer dependiendo de los resultados que vaya generando la relación entre dos o más personas, así mismo las fluctuaciones de los niveles de confianza en una organización pueden ser tan nocivos como cualquier enfermedad terminal de un ser humano. Para cualquiera de los roles de liderazgo organizacional es indispensable saber cultivar y cosechar confianza. Debemos renovar las relaciones de trabajo.
Las nuevas relaciones de trabajo requieren estar reguladas por mecanismos diferentes que limiten o eliminen el papel del miedo. Mientras mayor sea la presencia del trabajo contingente, innovador y los desafíos de aprendizaje, más importante será contrarrestar el poder del miedo y más inadecuado será el mando y control, como mecanismos de regulación. Los nuevos mecanismos de regulación requieren sustentarse en una emocionalidad diferente que es la confianza.
La confianza es la emocionalidad clave del nuevo modo de hacer empresa, por medio de ella, el trabajador se abre al aprendizaje, se atreve a innovar, aceptar cometer errores y confrontar sus ignorancias e incompetencias.
La confianza y la humildad se basan en el respeto hacia uno mismo. Al existir este respeto se alcanza el conocimiento sobre nuestras ignorancias y limitaciones, pero también aceptar y apreciar nuestras cualidades y capacidades para ponerlas al servicio de los demás.
Al crecer la confianza con dignidad e integridad, hace desaparecer el temor a.. ,. el miedo a…, y también la arrogancia, y permite sin egoismo trabajar en equipo por un mundo mejor, y asì las personas serán buenas en el corazón de los demás. Manteniendo el poder interior sin la necesidad de tanto control.
Al lograr esto cedemos espacios importantes para el desarrollo de la creatividad y conocimientos que poseemos interactuando a la vez con la creatividad y conocimientos de los otros. Logrando asi descubrir quienes somos y el cúmulo de beneficios que podamos aportar al mundo en nuestro desarrollo laboral y personal.
Si nos proponemos y preocupamos sin egoismos y arrogancias, por lograr calidad en todas nuestras actividades, ellas se realizaran en un clima de confianza, comunicación y sin tensión, obteniendo frutos productivos y sanos. Permitiendo asì crear espacios donde se desarrollan y optimizan habilidades y destrezas para la comunicación abierta y directa, llegando al crecimiento personal y grupal.
Hasta la proxima !