La mayor parte de nuestras circunstancias son producto de esas elecciones y decisiones. Vivimos optando sobre qué hacer, cómo hacerlo, cómo relacionarnos de la mejor manera con los demás, cómo solucionar inconvenientes cotidianos, qué propuestas hacer, si involucrarnos o no en distintos proyectos por creer que será difícil y que no tendremos qué aportar.
Muchas veces, ante la disyuntiva de elegir, nos quedamos con la primera opción que se nos presenta, sin pensar demasiado si será o no la acertada, si definitivamente nos hará felices o mejores, porque de eso se trata finalmente, de elegir lo que nos hace bien, lo que nos hace crecer, aquello que favorece nuestro desarrollo en lo personal, lo social, lo laboral.
¿ Nos hemos preguntado qué sucedería si existiese siempre la posibilidad de generar más opciones a la hora de elegir ?
Esa posibilidad existe. Y es la que nos lleva a desarrollar nuestro potencial creativo y a no quedarnos siempre con la sensación de que tal vez otra elección hubiese sido mejor. Cuando de creatividad se trata, una frase resume una gran verdad:
LO PRIMERO ES ENEMIGO DE LO MEJOR
No siempre la primera idea que se nos ocurre es la mejor que se nos puede ocurrir. Y en esa posibilidad de encontrar algo mejor radica el cambio. Es posible generar más y mejores ideas. Es posible acercarnos a nuestras mejores producciones a través de la exploración y la apertura. A través de la creatividad.
El ejercicio de sorprendernos, el cuestionamiento de lo obvio, la capacidad de mirar los problemas desde tantos puntos de vista como sea posible, la generación de opciones diferentes a las dadas, son sólo algunas de las capacidades que podemos desarrollar, que están latentes en cada uno de nosotros.
Esto implica, ante todo, un cambio de actitud que nos lleve a considerar nuevas posibilidades como válidas y a no desechar ningún camino que se nos presente. Esto es PONER NUESTRA CREATIVIDAD EN ACCIÓN y permitir el flujo de nuevas ideas que concluyan en mejores resultados en todo lo que hacemos: en las relaciones, la vida personal y nuestro trabajo.
El primer paso hacia una vida más creativa es el cultivo de la curiosidad y el interés, es decir, la asignación de atención a las cosas por sí mismas... ¿ cómo cultivar el interés y la curiosidad, suponiendo que se tenga el deseo de hacerlo ?
Casa día de nuestras vidas deben ser "ventanas creativas" que nos brinden una posibilidad para hacer realidad ese deseo de darle a la creatividad el lugar que queremos para ella en nuestras vidas: ese lugar que nos permita hacer sin miedo, proporcionar ideas y soluciones que nunca hubiésemos imaginado que seríamos capaz de generar, ganando confianza en nosotros mismo y en el desarrollo de nuestras capacidades.
Animémonos!, Todos podemos ser mejores.
Hasta la proxima !