Aprendamos a decidir….por disenso
Trabajamos con personas “difíciles”?
Hace unos días estuvimos reunidos en Mendoza en la Asamblea anual de CACEPRI. Una jornada plena de vivencias enriquecedoras, con ese marco maravilloso de la cordillera de los Andes y la calidez de los anfitriones mendocinos. Gracias a cada uno, por permitirme compartir con Uds un día más en CACEPRI.
Abordamos formalmente en Mendoza, temas referidos a las comunicaciones eficaces y el liderazgo asertivo. Sin embargo en las conversaciones informales quedó en suspenso un tema apasionante referido a las personas difíciles que trabajan en nuestras empresas.
Ellas conforman un abanico de diversas personalidades, que deben complementar e integrar sus esfuerzos para la realización de tareas que se correspondan con los objetivos y estrategias de nuestras Empresas. En estas circunstancias, pueden surgir conflictos entre personas que deben trabajar juntos, pero que quizás no les gustaría hacerlo.
Muchas veces, estos conflictos pueden volverse más importantes que las metas empresariales mismas, y que constituyen la razón de ser del departamento, o empresa donde se encuentran. Quienes llevamos muchos años trabajando en el área de Recursos Humanos, hemos vivido cantidades de circunstancias similares a estas.
Mientras que la mayoría de los empleados se llevan bien con los demás y hacen su trabajo sin ningún problema, las “personas difíciles”, repito: que se encuentran en casi toda empresa, rompen el ritmo de trabajo, hacen difícil la comunicación entre todos, incomodan a otros, o simplemente resisten de modo pasivo. Tienen el problema crónico de dar quejas, expresar un punto de vista negativo o presentar un comportamiento problemático en sus relaciones con los demás.
Lo característico de estas personas es que: 1. su comportamiento problemático aparece frecuentemente y con más de una persona y; 2. su comportamiento tiene un efecto negativo sobre su productividad y la de los demás o bien, no en la productividad pero sí en el ánimo de los demás, haciendo sinergia negativa. Suele ser contagioso.
No obstante, debemos reconocer que todas las personas no son como quisiéramos que fueran (tampoco nosotros somos como quisieran otras personas). Por tanto, hay que aprender a trabajar y a convivir con todos.
Ante “personas difíciles”, hay que aplicar “estrategias especiales”:
1. Identificar el problema . Qué pasó?
2. Examinar las relaciones : Desde cuándo? Cómo? Y para qué?
3. Detectar las causas: el por qué?(personalidad, historias familiares, agravios no olvidados, zancadillas no tenidas en cuenta, mal trato, enfermedad biopsíquica, etc)
4. Lograr un acuerdo (si la persona sigue en la Empresa consensuar conductas ; si se va, negociar una salida sana y por la puerta grande). Hay que llegar a una solución en el corto plazo. En un sentido, el desacuerdo es “saludable”. Si se prolonga en el tiempo, será caro y requerirá la intervención de 3°.
Sin embargo es muy oportuno señalar que siempre habrá problemas a futuro con personas difíciles, pues es efectivo y eficaz tomar decisiones en desacuerdos. No es tan bueno que las decisiones importantes sean aclamadas y aceptadas unánimemente.
Todos sabemos que la primera regla en el proceso de toma de decisiones es "no tomar decisiones si no existe algún desacuerdo". Pero el desacuerdo genera conflicto; por eso, quien sabe tomar decisiones importantes provoca -y luego organiza- el desacuerdo.
Un " organizador de desacuerdos" asume el compromiso de descubrir por qué las personas no se ponen de acuerdo: no comienza suponiendo que un determinado curso de acción es el correcto y todos los demás están equivocados. Mucho menos pensando "Yo tengo razón y el resto no"...
Las personas proactiva y efectivas se preocupan primero por comprender. Siempre se preguntan primero qué es aquello que los demás "ven" y, recién entonces, piensan si están o no en lo correcto.
La decisión final no siempre será elogiada por todos, pero esto no es tan malo.
Conclusión: Las personas difíciles a veces nos nutren, otras nos intoxican. Sepamos distinguirlas y decidamos en consecuencia.
Les dejo dos pensamientos diversos para reflexionar:
“Si todos hablan muy bien de ti, preocúpate. Significa que no has actuado bien.
Si has sido leal a tus valores, no puedes quedar bien con todos”.
San Juan Maria Vianey
“Una persona difícil no es alguien que simplemente tiene un día malo, o alguien con quien usted tiene un conflicto de personalidades. El individuo difícil lo es, frecuentemente, con casi todo el mundo” .-
Peter Drucker
Hasta la proxima !