Hoy deseo compartir con Uds. un sentimiento que está prendiendo mucho entre los jóvenes y dentro de las empresas: es la emoción muy fuerte que suele ocurrir cuando hay una pérdida de CONFIANZA, alrededor nuestro.
Una crisis de confianza puede ser causada por un período de transición en nuestra vida normal, como conseguir un nuevo trabajo; mudarse a una nueva ciudad; empezar un nuevo negocio; o iniciar una nueva relación. Las pérdidas de la vida también pueden hundirnos en crisis de confianza (la pérdida de una relación, de un trabajo, de un gran cliente, el déficit contable, los descubiertos bancarios, la ingratitud de los empleados y/o de los jefes; o la pérdida de un sueño cuando descubrimos que nunca sucederá).
A veces, nuestra confianza ya es débil (como resultado de una transición o pérdida) y el sólo hecho de no llegar a una fecha límite, desde un mal corte de cabello, o volcar café en un documento pueden quitarnos lo que nos quedaba de ella. Es la gota que rebalsa.
Cuando nos desploma, es porque no hemos incluido la suficiente cantidad de confianza en nuestra dieta diaria . La confianza es como la Vitamina C : nuestro cuerpo sólo puede acumularla por corto tiempo, antes de necesitarla nuevamente. Por esto, necesitamos planificar las dosis de confianza diaria y asegurarnos de tener en cantidad suficiente.
Las siguientes técnicas, nos ayudarán a hacerlo:
Llevar un Diario o un anotador : Llevar un Diario es una muy buena manera de procesar y clarificar nuestros sentimientos. Obligarse a escribir todos los días, también nos obliga a tomarnos tiempo para la reflexión. Reflexionar a diario puede ayudarnos a reforzar lo que ya sabemos, lo que hemos aprendido, y las cosas donde aún necesita prestar atención.
Mostremos Gratitud: Practiquemos la gratitud (prestemos atención y agradezcamos lo que ya poseemos). Todos los días apuntemos cinco cosas por las que cada uno debe estar agradecido. Esto nos ayudará a sentirnos más rico y más fuerte en carácter, y esto se traducirá en confianza.
Usemos Afirmaciones: Las afirmaciones dan resultado. Escribamos una lista de declaraciones que expresen lo que deseamos y la manera en que queremos estar en la vida. Puede ser algo como: "Me siento más seguro cada día", "Los clientes vienen a mí fácilmente", "Soy un genio en lo que hago". Conjuguemos todas las afirmaciones en tiempo presente. Leamos las afirmaciones al menos una vez por día.
Evaluemos nuestras Relaciones : Evaluemos las relaciones en nuestra vida cotidiana ¿Nos apoyan o nos sabotean? Todas las relaciones cambian con el tiempo; algunas mejoran y otras empeoran. Si tenemos relaciones que son más una carga que una alegría, puede ser tiempo de cortar sus lazos (o por lo menos aflojarlos).
Comencemos nuevas Relaciones : Identifiquemos las personas que poseen las cualidades que nosotros admiramos (personas de quienes podemos aprender y quienes también podrían aprender de nosotros). Busquemos aquellas personas con las que podemos divertirnos. Impulsar la confianza puede ser muy divertido, si nosotros así lo queremos.
Ingrese en un buen Grupo : Quizás sea tiempo de formar parte de un grupo. Charlar con nuestros compañeros de trabajo, café de por medio, podría ser un remedio. Organicemos un grupo para impulsar la confianza, donde cada miembro sea apoyado al hacer cambios y progresar.
Cambiemos nuestra Conducta: ¿Qué hacemos para construir una confianza y qué hacemos para derrumbarla? El ejercicio físico; dormir bien y lo suficiente; reflexionar a diario y vestirse bien, etc. son conductas que tienden a impulsar nuestra confianza. Despertarse tarde, pasar todo su tiempo mirando televisión y decir "Sí" para evitar cualquier confrontación -cuando realmente queremos decir "No"- destruirán nuestra confianza.
Hablemos: Cuando tenemos miedo de la manera en que seremos percibidos y callamos, nos alejamos otro poco de nuestra confianza. Compartamos nuestros pensamientos, opiniones y preferencias. Hablemos en todas las situaciones. Las situaciones insignificantes serán una práctica para las ocasiones importantes, que seguramente están por venir.
Asumamos un Riesgo cada día: ¿Qué significa riesgo para cada uno de nosotros? ¿Es algo que haría, si supiera que tendría éxito? Es justamente el hecho de no saber cómo resultará, lo que lo hace un riesgo.
La mejor manera de impulsar nuestra confianza es empezar haciendo las cosas que tenemos miedo de hacer.
Hagamos una lista de las cosas que consideramos "riesgos" y empecemos a hacerlas, una por una.
Elevar nuestra confianza puede tomar sólo unos pocos días, o semanas. Otras veces, superar una crisis de confianza puede llevar hasta meses. Cuando tengamos una crisis de confianza no nos desesperemos; no recurramos al trago, al cigarrillo, a la soledad, ni a los chocolates. En su lugar, comencemos a utilizar algunas de estas técnicas que relanzarán nuestra confianza.
Empecemos al menos con dos, recién entonces agreguemos una tercera y una cuarta.
Cada uno de nosotros ganará mucho más que confianza: aprenderemos a amar, a honrar y a apreciar nuestra personalidad cada vez más!
Hasta la proxima !