Con
seguridad muchos de nosotros conocemos algunas
personas que viven sus vidas limitadas por su
pasado. Ven el presente de manera restringida,
como una repetición del pasado. Estas personas
hicieron ciertas presunciones sobre la vida, antes
de que pudiesen hacer elecciones racionales ante
cada situación. Operan dentro de un sistema
cerrado y sin libertad. Como consecuencia, el
presente las frustra continuamente.
El
desarrollo personal requiere libertad psíquica:
nadie puede cambiar, crecer, ni mejorar si no
se siente libre. La idea de libertad psíquica,
se opone al concepto de determinismo psíquico.
Freud mostró que hacíamos cosas
por razones que no entendíamos, pero que
condicionaban fuertemente nuestro comportamiento.
Esas razones se reprimían en el inconsciente
y sólo podían entenderse a través
de los métodos del psicoanálisis.
Para
no caer en este error, les proponemos desde este
rincón del Portal, que tratemos de desarrollarnos
como personas, para lo cual debemos ir más
allá de las limitaciones y vivir en un
sistema abierto. Cuando reconocemos el presente
por su singularidad, tanto como por ciertas similitudes
con el pasado, experimentamos la libertad psíquica.
Paradójicamente,
nos volvemos más libres cuando comprendemos
cuán esclavos somos. Cuanto más
sabemos acerca de lo que exactamente está
influyendo en nuestras conductas, más podemos
usar esa información para tomar decisiones.
Cada
uno de nosotros en nuestros lugares de trabajo,
experimentamos la libertad psíquica junto
con el reconocimiento de los límites a
nuestras opciones.
Cuanto
más sabemos, más opciones tenemos
para tomar decisiones. La libertad psíquica
es experimentar la opción y ser conscientes
de los límites de esa opción.
Aquellas personas que no son conscientes, tienen
poco sentido de libertad. Pueden desear escoger
una dirección, pero la opción, la
elección no funciona. Muchas veces no sabemos
ELEGIR. Y sentimos frustración, en lugar
de libertad.
Recordemos
un pasaje de "Alicia en el País de
las Maravillas", se bifurcan dos caminos
y el diálogo es:
-Cuál camino tomo? Y el gato le dice:
- Si no sabes a dónde vas, no podrás
saber cual camino tomar."
A
veces las empresas van en una dirección
que no es la nuestra y viceversa.
Muchas
veces nos vemos continuamente frustrados por la
limitación de nuestro conocimiento y los
requisitos reales de la "pendientes",
de las "curvas" o del "laberinto"
que nos presenta la organización.
Podemos
intentar caminar, transfiriendo viejos modelos
para lidiar con la nueva situación, pero
nos caemos porque esa no es la manera de trabajar
equipo.
De
allí que proponemos trabajar en sistemas
abiertos, tal cual sucede en un barco o en un
avión: se debe conocer el mapa de ruta
o el plan de vuelo, la dirección del viento
o las condiciones metereológicas, las características
de la personalidad del timonel o el piloto; de
lo contrario los "tripulantes" que somos
nosotros nunca lograremos armonía con los
objetivos comunes que nos hemos planteados antes
de partir.
El
navegante que no conoce la dirección del
viento no va a ninguna parte. De la misma manera,
aquellas personas que no son conscientes, no conocen
las fuerzas que actúan en su vida; flotan,
son empujadas y algunas veces se hunden... Y cuanto
más se quedan en el pasado, menos capaces
son de vivir en el presente.
Necesitamos
ser conscientes de que el presente no es una re-edición
del pasado y ver los nuevos aspectos de la situación.
Aceptar el presente por lo que es, en lugar de
forzarlo hacia estructuras aprendidas en el pasado
exige muy buena predisposición.
El
timonel que hace movimientos demasiado violentos,
retrasa el barco por la fricción aumentada
del agua. Al igual que el timonel, cuando nos
movemos suavemente a través de la vida,
sin alteraciones violentas en nuestro rumbo, avanzamos
con menos conflictos. En parte, la libertad significa
llegar dónde queremos y cuándo queremos
llegar allí. Muchas personas interpretan
de manera diferente la libertad y se encuentran
luego en un permanente movimiento caótico,
que las inmoviliza.
Cuando
integramos las fuerzas de nuestro pasado en el
presente, el pasado puede trabajar para nosotros
en lugar de "contra" nosotros.
La
libertad es avanzar, usando las fuerzas en nuestras
vidas a nuestro favor.
Cuanto
más consciente es uno, más libre
es.