Aristóteles
decía:
"La
Excelencia es resultado del hábito. Nos
volvemos justos realizando actos de justicia:
templados, realizando actos de templanza; valientes,
realizando actos de valentía".
UN
REGALO DE REYES PARA 2006
En
los albores del Siglo XXI, los Tres Reyes Magos
quisieron darnos un regalo muy especial:
Baltasar
nos otorgó la libertad, una igualdad
que aún hasta nuestros días no es
una realidad; nos ofrendó para que los
seres humanos comprendiéramos al fin que
el color de la piel no hace ninguna diferencia,
que la verdad está en el espíritu
humano, el cual no se distingue por tinte alguno,
siendo el don de la libertad un derecho que hasta
Dios respeta.
Melchor
nos otorgó la justicia, pues la ambición
del ser humano ha sido tan mezquina, que sin importar
la sangre derramada ha invadido, asesinado y violado,
para apoderarse de lo que por derecho natural
a otros pertenece; y la paz, una de las mayores
aspiraciones de muchos pueblos, que padecen la
codicia y la tiranía de unos cuantos seres
virulentos que han pisoteado los derechos humanos
y la verdad.
Gaspar
nos quiso entregar la virtud de la fraternidad;
un mundo sin divisiones y sin fronteras, sin estructuras
jurídicas y sólo unido por el amor,
por ese sentimiento de solidaridad de quien le
duele la pobreza y la miseria de sus semejantes,
de quien no tolera el llanto de un niño
abandonado, la soledad de un inválido o
el olvido de un anciano; un mundo para compartir,
no importando la nacionalidad, raza o color.
Los
Tres Reyes Magos discutieron sobre la forma de
hacer llegar esos presentes a todos los seres
humanos, quienes a pesar de haber sufrido guerras,
hecatombes y desastres aún no han comprendido
los valores universales que deben regir a la humanidad.
Finalmente
decidieron colocar estos regalos en una estrella
en el firmamento que con su luminosidad guiara
a los idealistas de nuestro tiempo, para seguir
el camino del amor y de la bondad y pidieron a
Dios - o al Ser supremo que cada uno cree- que
tocara el corazón de los soñadores:
hombres y mujeres, paladines comprometidos con
su misión histórica para forjar
la paz de un mundo mejor y de ser el origen de
una nueva generación, la era de los seres
que luchen por su naturaleza: la esencia del amor.
Sólo
así podremos cumplir nuestra Visión
y Misión en el mundo y por ende en cada
una de nuestras empresas, con nuestra gente:
produciremos servicios de calidad, si tenemos
gente de calidad.
Una
vez más recordemos lo que hemos venido
diciendo a lo largo de estas reflexiones:
Escribir
en la nieve hoy, mañana y siempre; un intento
aislado se borra al instante, una gota diaria
perfora la más dura roca.