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cementerioparque.com
para colocar una variada cantidad de
artículos referente a los distintos temas que se desarrollan
en el Indice sobre Temas Generales.
Puede acceder a ellos y leerlos o imprimirlos de acuerdo a
sus necesidades.
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Notas
- General
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Aprendamos
a reconocer aquellas empresas que matan:
Aprendamos
a reconocer aquellas empresas que matan: tratemos
de evitarlas
En
nuestras experiencias de asesoramiento a organizaciones
es un hecho, que así como existen organizaciones
que aprenden y enseñan, hay organizaciones
que matan. Es un termino rudo y poco académico,
pero deseo darles una versión directa y
sin censura de lo que algunas empresas son capaces
de hacer, administrativamente hablando.
La
idea es poder preguntarnos: "mi empresa aprende
o mata?"
En
los últimos años las empresas pasaron
de ser centros de lucro y confort para sus dueños
y apoderados (en el pensamiento tradicional) para
abrazar un concepto de responsabilidad social
que alcanza el seno familiar, por ende el termino
"empresas que aprenden" no sonó
extraño a la realidad administrativa, se
ha comprendido que la gente es la empresa
y por lo tanto en la medida que la gente aprende
ésta como un todo también lo hace.
Lo hemos manifestado a lo largo de las últimas
Expoparques.
Pero
existen organizaciones donde ninguna de estas
verdades contemporáneas han calado, incluso
en el sentido más básico y elemental,
empresas donde el trabajo es una exigencia y no
una muestra de la identificación, donde
se pretende contratar al talento no para que agregue
valor sino para que realice una tarea al más
puro estilo de una esclavitud indirecta. Esas
son las empresas que matan.
No
obstante, creo que es necesario ampliar el concepto
a fin de no magnificar la expresión. No
se trata de la muerte física, como es obvio
advertir, si no más bien de elementos claves
para una administración exitosa. Las denominamos
"empresas que matan" porque echan
por tierra, a través del uso de su estilo
particular, toda la experiencia acumulada de los
profesionales que capta haciéndolos parecer
torpes e ignorantes, aun cuando sus operaciones
y resultados dejan mucho que desear. Entre otras
cosas, estas empresas:
-
Matan
la iniciativa y la creatividad: Desaprueban
cualquier propuesta, idea o sugerencia que se
les haga para cambiar, mejorar o "reingeniar"
un proceso. Obvian las explicaciones y se concretan
a manifestar que esa es la forma en que se trabaja
en esa empresa, dando con ello por terminada
la conversación.
-
Matan
la identificación: Exponen de manera
abierta y directa el maltrato a propios y a
extraños, demuestran poco respeto por
la gente y su personal, aún cuando su
consigna es la calidad.
-
Matan
los sueños y expectativas: Ponen
trabas para el desarrollo personal y profesional
del individuo, no de manera directa, asignan
metas a largo plazo que se contraponen a las
que su personal se ha establecido originalmente,
basados en los elementos de la contratación,
ahogando así deseo de crecimiento y superación
que las mismas generaron.
-
Matan
el trabajo en equipo: Mantienen una constante
subdivisión del personal, haciendo y
motivando comentarios negativos o de alerta
con respecto a un área de la otra, alimentando
con ello desconfianza y desinterés entre
los miembros de la misma empresa.
-
Matan
la comunicación: Cuestionan, reprenden
e incluso amenazan a su personal en cuanto al
manejo de la comunicación, impidiendo
el intercambio profesional de correspondencia
y dudando de la utilidad de la misma.
-
Matan
la disponibilidad: Exigen sacrificios innecesarios
a sus trabajadores, jornadas que superan las
doce horas diarias los siete días a la
semana, privando de vida social y descanso a
su personal.
-
Matan
la planificación:
Otorgan a todo el mismo nivel de prioridad,
exigiendo los mismos plazos para ofrecer respuesta
a diferentes requerimientos, sin importar para
ello el nivel de dedicación que cada
uno posea.
-
Matan
la motivación:
Al tratar a los empleados como meros peones
en un tablero de ajedrez, sin valorar sus destrezas,
potencialidades y habilidades, estas empresas
destruyen los lazos que unen a las personas
con su actividad y con ello la motivación
que el individuo trajo consigo.
Las
organizaciones no son entes distintos a las personas
que lo integran, por lo que todas estas practicas
deshonestas son obra de la cultura y valores
de los responsables de administrarlas, lo que
hace casi imposible poder generar un verdadero
cambio de actitud, ya que el mismo debe provenir
de adentro hacia fuera, y ello resulta particularmente
difícil.
Pero
es saludable agregar algo importante: no todas
las "empresas que matan" son fáciles
de reconocer, poseen una fachada atractiva, que
atrae buenos perfiles, personas con valiosas ideas,
dispuestas a dar todo cuanto puedan y con una
considerable experiencia, pero cuyo paso por esas
organizaciones es corto e infructífero,
pues la misma naturaleza de la empresa impide
su desenvolvimiento y uso de sus destrezas. Suele
el caso típico de las empresas familiares.
He
aquí las características más
comunes de las empresas que matan:
-
Suelen ser organizaciones con una amplia historia
o que en el corto tiempo se han hecho notar
en su mercado.
-
Aunque
poseen distintos niveles organizacionales
de supervisión, la responsabilidad
reposa exclusivamente en una o dos personas
que son las únicas que pueden tomar
decisiones.
-
Dan
la impresión de ser prosperas u organizadas
pues suelen contar con gratos ambientes o
alta tecnología, aunque no es necesariamente
un elemento diferenciador.
-
Sus
procesos de selección se encuentran
en los extremos: O son muy rápidos,
lo cual impide co-estimar correctamente, o
son demasiado lentos, impidiendo de igual
manera establecer apropiadamente el nivel
de expectativas.
-
Aprovechan
la necesidad de estabilidad, ingresos o expresiones
de su personal para someterlos a presiones,
horarios y exigencias inusuales.
-
Casi
siempre poseen un alto índice de rotación
a todo nivel, acompañado de explicaciones
elaboradas e incluso inverosímiles
de las razones que motivaron la salida (voluntaria
o no) del empleado.
Hay
un viejo refrán que dice: "no hay
mal que por bien no venga", por eso les
señalo a quienes están en situaciones
similares a las descriptas, que el paso por este
tipo de organizaciones no es del todo traumático.
Muchas veces sirve a modo del "viejo servicio
militar" para que profesionales que la experimentan,
ofrecen la oportunidad de conocer el tipo de administración
que debe ser erradicada del mundo contemporáneo
y los enfrenta a todos los elementos que originaron
verdaderas revoluciones en el pensamiento gerencial,
las mismas que permiten hoy diferenciar a este tipo
de empresas de las que verdaderamente merecen ser
reconocidas. Tenemos que bregar para que nuestras
empresas aprendan, enseñen, se comprometan
socialmente y no "maten".
Hasta
la proxima !
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