Conociendo
nuestros clientes internos:
"La
mayor parte de lo que llamamos administración
consiste en hacerle difícil a la gente
su trabajo". Peter Drucker
Son
las voces de personas en el trabajo y en charlas
entre amigos, que escuchamos a diario tratando
de luchar por salir adelante en la nueva realidad
circundante.
En
varias oportunidades les he preguntado a los empresarios:
"Yo
soy tu más fiel compañero. Soy tu
mayor apoyo o tu carga más pesada. Te empujaré
hacia delante o te arrastraré hacia el
fracaso. Estoy totalmente a tus órdenes.
La mitad de las cosas que haces podrías
pasármelas a mí y yo las haría
rápida y correctamente. Se me puede manejar
con facilidad: solo tienes que ser firme conmigo.
Enséñame exactamente como quieres
que haga una cosa y al cabo de unas pocas lecciones
lo haré automáticamente. Soy el
servidor de todos los triunfadores y desgraciadamente
de todos los fracasados también. Con los
que eran fracasados, he producido fracasos. No
soy una máquina, aunque trabajo con toda
la precisión de una maquina unida a la
inteligencia de un ser humano. Puedes usarme para
obtener beneficios o para arruinarte, a mi me
da igual. Tómame, enséñame
y se firme conmigo y pondré el mundo a
tus pies. Se blando conmigo y te destruiré.
Quién soy?, Soy el hábito"
Debemos
cuidar nuestra gente, es la que mejor conocemos
y con quien compartimos muchas horas juntos. Por
qué tener mejor atención con la
gente que no conocemos o conocemos por primera
vez: nuestros empleados, nuestros clientes internos
son los que ejecutan la tarea diaria.
Paguémosle
un sueldo justo, tratémoslo con amabilidad
y respeto, que realice su trabajo en forma creativa,
que le aporte algo de valor y que lo haga centrado
en buenos hábitos y principios.
Sólo
así tendremos el valor sueldo en cuarto
lugar: primero estarán la confianza, el
respeto, el compromiso y por último la
remuneración. No lo dudemos.
Hasta
la proxima !